NOVEDADES EDITORIALES
Bitácora Lacaniana
Bitácora Lacaniana
The Wannabe
Cuadernos del INES N°13
Seminarios Jacques-Alain Miller en Caracas y Bogotá
Radio Lacan Lacan Cotidiano la movida Zadig The Wannabe Latigazo Infancia y Juventud
ACTIVIDADES
Seminario de Formación Lacaniana
CUERPO, IMAGEN Y LENGUAJE: Sus anudamientos
Boletín #12

São Paulo - 3 de septiembre de 2015

La respuesta que envía la sede Maracaibo a la pregunta sobre qué anudamientos entre cuerpo, imagen y lenguaje posibilita la "imagen reina" es: El fantasma. El fantasma se convierte en escena fundamental y en ella la imagen reina. Otra respuesta es por la vía del estadio del espejo. Ponemos a la consideración de los lectores sus argumentos. ¡Buena lectura!

José Fernando Velásquez y Mónica Febres Cordero

 

"Una trapecista que había caído a mis pies me había despertado del sueño del circo. Corrieron a asistirla, alguien pidió agua. Ella boqueaba, apenas respiraba, no podía tragar.
- Se ahoga- alcancé a musitar.
-No; tiene sed- me respondió mi abuela, procurando naturalizar la tragedia. Dotando de voluntad a una moribunda. Algo del tiempo se detuvo, la fijación de goce tuvo lugar. Un significante que tenía un peso propio como para dar cuenta de ese real. Del campo del Otro, que procuraba poner un velo, me apropiaba de un significante amo que nombraba un goce." [1]

¿Qué anudamientos entre cuerpo, imagen y lenguaje posibilitan el concepto de imagen reina?

Por:
Angélica León
Yndira Parra
Adriana Chacín

NEL-Maracaibo
El parlétre es más que un cuerpo viviente, es compuesto, constituido y representado. Sus recursos son la imagen y lo simbólico, pero en su origen, la vida misma, la cual palpita incipiente en una experiencia de goce.

Como referimos, primero fue la experiencia, el goce en el cuerpo frente a un encuentro con lo real, algo del orden de lo sexual, algo del orden de la muerte, en donde se coordinan tres acontecimientos: cuerpo, imagen y lenguaje. ¿Cuáles son los anudamientos que posibilitan este ordenamiento? Lo que se constituye como una fijeza y que representa la estructura del circuito pulsional, donde girarán las representaciones del sujeto, boyas que puntúan. De esa manera se determinaría un modo de funcionamiento presente en la dinámica del fantasma.

La imagen en primer orden, como refiere Miller, no representa, pero se coordina con el goce. [2] En este caso, se refiere a la imagen reina, la cual podría encontrarse dentro de las siguientes dimensiones: es única, hace significante y confiere unidad.

En estos términos encontramos, que la imagen reina surge del registro de lo perceptivo, pero a su vez, es atravesada por lo simbólico, que lo significantiza. Es decir, la imagen reina es un acontecimiento contingente, que repercute sobre el goce. Para dar respuesta a la interrogante, consideramos que uno de los anudamientos, sería en primer término, el fantasma, como estructura que conecta, que establece un orden, dándole luego un estatuto de escena fundamental, donde la imagen reina. Otro de los posibles anudamientos, es el estadio del espejo, donde podemos tomarlo como otra representación grafica, que determina el propio cuerpo como completo y a su vez el cuerpo del otro, ambas imágenes reinas. Vemos entonces como en la constitución del sujeto, se da lugar un goce inicial experimentado como "placer intenso" [3] en donde se anudan cuerpo, palabra e imagen.

NOTAS

  1. Testimonio del pase: "El que tiene sed". Luis Salamone.
  2. Miller, Jacques-Alain. La imagen reina. Elucidación de Lacan: charlas brasileñas. Buenos Aires: Ed. EOL, Ed. Paidós, Junio de 1998.
  3. Miller, Jacques-Alain. La imagen reina. Elucidación de Lacan: charlas brasileñas. Buenos Aires: Ed. EOL, Ed. Paidós, Junio de 1998.