ACTIVIDADES
Vector Clínico
Seminario de Investigación sobre la Práctica Analítica
(SIPA)

Proposiciones en torno al pase

Por Juan Fernando Pérez

El pase, ese formidable invento de Lacan, requiere a mi juicio que sea asumido como eje para el desarrollo del psicoanálisis y no solo como procedimiento para la verificación de la doctrina establecida, como creo que, de hecho, algunos tienden a considerarlo.

En ese orden de ideas es posible señalar que el pase finalmente fue puesto en marcha por J.-A. Miller en la ECF, luego de la muerte de Lacan y ante dificultades ingentes que se habían presentado para su vigencia, en vida de éste último. Miller ideó entonces los instrumentos y mecanismos más específicos con los que hoy se le conoce, definió elementos decisivos para esclarecer la teoría del final de análisis, renovó criterios y de esta manera hizo del pase un polo efectivo para el avance del psicoanálisis. En la actualidad se halla vigente no solo en la AMP sino aun en otras comunidades lacanianas, en donde se puede reconocer la impronta de Miller. Si no hubiese sido por el trabajo de éste, el invento de Lacan tendría muy probablemente un destino menos significativo del que hoy posee.

Propongo tres puntos para intentar ir más allá de la tendencia a hacer del pase, más que un instrumento verificación de la doctrina, una posibilidad para el avance del psicoanálisis:

1.- Interrogo el nombre de "testimonio" dado a los relatos que presentan los AE. Es claro que éstos son un testimonio (lo cual es sin duda valioso), pero si el pase no es solo una verificación ¿no convendría llamar esos relatos de una manera tal que no se privilegie solamente su valor testimonial? Pienso que convendría, por ejemplo, agregar al nombre de los relatos un término que señale algo del orden de la contribución; o hallar un término que reúna las dos perspectivas.

2.- Conviene recordar que no todos los analistas que han aportado significativamente a la teoría y a la práctica del psicoanálisis después de Lacan, han hecho el pase. Esto significa que, por ejemplo, el trabajo en torno a la labor de los AE como tales, no es solo una labor de éstos sino de todos los analistas. En lo que hace a la NEL convendría crear ejes de investigación permanentes acerca de los testimonios de los AE que coloquen a la Escuela en la vía de su contribución a lo que el dispositivo puede permitir.

3.- Considero que, entre otros puntos, la teoría de la interpretación no ha sido significativamente afectada a partir del trabajo de los AE. Una posible condición para explorarla desde el pase es el desarrollo de la teoría acerca de lo escrito introducida por Lacan, lo cual estimo ha de servir de base para el desarrollo de la teoría de la interpretación así como de su práctica. Miller ha hecho señalamientos de sumo valor al respecto que admiten otras contribuciones. Por ejemplo, sus observaciones relativas a la "manipulación interpretativa" destacada por Lacan en el seminario 23 y retomadas por Miller en su curso del 2006-2007.