ACTIVIDADES
Vector Clínico
Seminario de Investigación sobre la Práctica Analítica
(SIPA)

Una apuesta por el pase y la formación del analista

Por Elida Ganoza

Si asumimos desde nuestra enunciación que el pase está en el centro de nuestra Escuela, la NEL, necesitamos plantearnos que va de suyo funcionar como tal y adquirir el estatuto de una Escuela del Pase.

Me he interesado e interrogado sobre el pase, su dispositivo y su política, más aún desde que decidí analizarme en Buenos Aires y quiero manifestar a cielo abierto mi posición al respecto, no sin antes agradecer los valiosos escritos de los colegas que me han precedido en su enunciación y que me permiten apoyarme en ellos.

Proponernos elegir hacer el pase, tiene detrás todo un dispositivo que las demás Escuelas han trabajado, conversado, vuelto a revisar, reglamentos que han debatido cada tanto, afinando el dispositivo.

El pase es de la Escuela Una, podemos acceder a cualquier Escuela y demandar el pase, pero tenemos que plantearnos instalar el dispositivo en nuestra casa y ver la posibilidad de valernos de los otros dispositivos que ya están instalados para construir el propio. ¿No hemos avanzado en nuestros análisis a tal punto que podrían haber posibles pasadores que se iniciaran en el dispositivo del pase de otra Escuela, o hacer la experiencia en la nuestra con la participación de un éxtimo o varios de otra Escuela, para luego constituir el cartel del pase? Me dirán que no se puede, ya lo he escuchado; pero persisto, empecemos.

Me pregunto, ¿por qué Lacan pensó que era posible instalar el pase y la política que implica, en su Escuela? ¿Qué lo inspiró, con qué contaba? Claro que tuvo objeciones, muchos psicoanalistas no sostuvieron su planteamiento, dimitieron. Siempre hay una primera experiencia. Lacan partió de cero, ¿acaso había un Analista de Escuela, había pasadores, el dispositivo estaba puesto a punto?

La experiencia de ser pasador en los dispositivos del pase en las Escuelas ha permitido que ellos se nutran de esa experiencia, que se inventa en cada encuentro, no está dada de entrada y muchos de los nominados AE, han sido primero pasadores. ¡Eso le da la razón a Lacan, su invención fue genial y a JAM que lo echó a rodar, fortaleciendo que ex-ista el psicoanálisis!

¿Por qué Lacan propone a alguien que no ha terminado su análisis – el pasador – para reconocer en el pase, al futuro Analista de Escuela? Trabajemos la función del pasador, que tiene todo un lugar en el pase y que J- A Miller lo tiene muy presente. Su elección es delicada, pues debe orientarse por el trabajo de resolver su deseo y no por el ejercicio de un poder. Entonces resolvamos dejándonos orientar y contando con la intervención de los analistas de la Escuela Una, no nos quedemos en el instante de la mirada, precipitemos el tiempo de comprender y el momento de la conclusión llegará.

El pase reinventa el psicoanálisis cada vez, JAM da cuenta de ello en todas sus intervenciones sobre el tema. ¡Reinventemos! ¡Tenemos una AE! Ya se inició la serie y preparémonos desde ya, para instalar el dispositivo en nuestra Escuela, conversemos, debatamos, con nuestros tiempos, con nuestros propios recursos, con nuestros singulares recorridos analíticos. Des-idealicemos el pase.

Hemos sido tocados por el pase y sus testimonios de María Cristina Giraldo, nos vinculan con nuestro propio análisis y nos causa. Está ya imprimiendo movimientos en la NEL, en su consejo, en los directorios de las sedes y en cada uno de los miembros y asociados. Se irán produciendo cambios perceptibles e imperceptibles que redundarán en nuestra comunidad analítica. Se auguran buenos vientos en la NEL, construyendo una Escuela de analizantes siempre en formación, construyendo nuestro deseo de analista en el devenir.