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Seminario de Textos Políticos
(STP)
La Escuela no es sin el pase

Por Clara M. Holguín

La creación de la Escuela pensada a partir de dos tiempos, acto de fundación (1964) y la Proposición del psicoanalista de la Escuela (1968), servirán como telón de fondo para intentar responder a la pregunta ¿por qué no hay Escuela sin pase?, articulando estos dos tiempos a partir de la conjunción "no es sin".

 

La escuela de trabajadores, una escuela sin….. el pase.

Un acto, momento de corte frente a lo que no había. Se produce un antes y un después. "Hay". En nombre del trabajo y la enseñanza de Lacan, se trata de poblar un espacio, y armar una comunidad de trabajadores. Todos iguales. Trabajadores decididos en nombre del deber y la verdad.
El psicoanalista es de hecho, declara serlo.
Solo hay una categoría: miembros (trabajadores).

 

La escuela de la proposición, una escuela no sin el pase.

¿Qué introduce este "no es sin"? Muestra la relaciones de implicación entre la escuela y el pase. Al tiempo que la Escuela tiene el pase como medio para verificar que hay analista; no saber qué es, es la condición para inventarla.

Sobre el acto de fundación, se hace una proposición. A la Escuela de trabajadores ya instituida, se le propone un psicoanalista adecuado.¿Qué agrega el pase a la Escuela de trabajadores? ¿cuál es el psicoanalista adecuado para ella?

El pase se propone como un dispositivo que permite verificar el psicoanalista que conviene a la Escuela de trabajadores, en otras palabras, se introduce una garantía para aquel que se había declarado analista. Declararse no es lo mismo que serlo.

El psicoanalista no es solo de hecho, sino de derecho. Esto supone verificar su compromiso con relación a la experiencia analítica.

 

Autorizarse de sí mismo…. Y de algunos otros. Decirle sí a la Escuela.

La Escuela se constituye en un lugar donde se sostiene lo que se ha dicho: Soy analista. Esta declaración que se hace a riesgo propio no dice sobre lo qué es un analista. Su verificación requiere un doble movimiento. De una parte, la Escuela que no sabe, quiere saber, ofrece las condiciones para que se demuestre lo que ya ha sido declarado, la autorización de sí mismo. De otra parte, es necesario que se reconozca a la Escuela como el Otro del Pase, un Otro que puede validar lo más íntimo de la experiencia subjetiva.

No sabe pero debe reconocer. Es esta la extraña paradoja que introduce la escuela que no es sin el pase, al hacerse autorizar. Una garantía que se sostiene en la no garantía, no solo es autorizarse sin la garantía del Otro, sino que ese Otro es sin garantía -S(A/)-

Al tiempo que se testimonia qué paso en un análisis, aquel que lo hace, se responsabiliza de la Escuela, es decir asume la función de transmitir el psicoanálisis, hablar de la experiencia personal y transformar la satisfacción obtenida en un bien común. En la Escuela del pase, se toma parte y partido por hacer existir la Escuela (Estela Solano). Se trata de verificar la producción de un analista, pero también la existencia del analista en el mundo. Someterse a la prueba de demostrar como "se pasa" con otros, es decir, pasar de estar solo en relación a la causa propia, a estar con otros, en relación a la causa analítica.

El pase permite que el analista, que solo se autoriza de sí mismo, no se sostenga en la impostura imaginaria de pensar que el analista se basta así mismo, sino que pueda ser sorprendido y aprender de la experiencia del otro. Entonces, me pregunto, como miembro y desde la función que ocupo ¿Cómo hacer para que el Pase, pase a la vida de la Escuela? ¿Cómo hacer para que la transmisión de sus testimonios tenga efectos en las producciones epistémicas, en la práctica, y la orientación política, es decir, no sean letra muerta, sino que vivifiquen la Escuela?

Corresponde a la Escuela un trabajo suplementario. Es nuestra responsabilidad una elaboración colectiva sobre las enseñanzas clínicas y epistémicas, para evaluar y hacer uso de los resultados del pase, es decir, asegurar un work in progress del pase. Esto supone, que no sabemos sobre el pase ni lo que podemos esperar de él, pero que apostamos a ser (hacer) una "comunidad de experiencia" que pueda ser analizada.

Que la escuela no sea sin el pase, supone la doble implicación, no hay Escuela sin pase, no hay pase sin Escuela, lugar donde se aprende que estar solo, no es ser único.