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Las psicosis ordinarias y las otras, bajo transferencia
Sesión 4: Certezas, delirios e invenciones. ¿Cómo pensar la locura hoy?
Eugenia Flórez, Cecilia María Restrepo, Jorge Iván Zapata, María Cristina Giraldo, Reina Lopera, Gisela Suárez, Miguel Lopera, Marlon Cortés, Claudia Velásquez, Mario Elkin Ramírez, María Isabel Uribe, Juan Fernando Pérez, Adolfo Ruiz (Relator) y José Fernando Velásquez (Coordinador)

La actividad de hoy nos convoca bajo las formas de la certeza, los delirios y las invenciones, para pensar en relación con estos fenómenos la locura hoy. Es algo que, situado en el programa de investigación que estableció la introducción de la idea de las psicosis ordinarias, nos abre a un importante campo de trabajo, tanto en la vertiente de lo epistémico, como en lo clínico y lo político.

Es una curiosa trilogía la que recoge el título del Paper 4. De entrada es posible considerar que hay algo que relaciona estos términos y es, de un lado el hecho de que se trata de modalidades de respuesta del sujeto, y de otro, que ninguna de estas respuestas es privativa o exclusiva de las psicosis, sean ordinarias o no. Ellas ponen de presente que se trata de algo trans estructural.

Se trata de fenómenos que en su conjunto dan cuenta de una disposición del sujeto para maniobrar hacia la construcción de algo original frente a la deriva de goce, y dicha construcción será llevada a una dimensión de lo útil, dentro o fuera de la transferencia.

María do Rosario Collier introduce en su texto una vertiente importante cuando se refiere a la casuística que nos permite "interrogar el núcleo traumático como la incidencia de la palabra sobre el cuerpo, produciendo un goce opaco y desregulado que necesita alguna forma de tratamiento, para no quedar a la deriva de las 'palabras impuestas'."[1]

Lacan, nos dice Miller, se refiere "al traumatismo que produce siempre el significante, lalengua, y su goce, el traumatismo que produce lalengua sobre un sujeto".[2] Aquí estaríamos, podemos decir, en un momento primero del trauma.

El traumatismo del significante, del significante enigma, del significante goce, es lo que obliga a una invención subjetiva; es lo que moviliza al sujeto, a su aparato psíquico en la dirección de la invención. Es, continúa Miller, una invención del sentido, que es siempre más o menos un delirio. Como afirma Daniel Roy, la invención "es una locura, ¡pero funciona![3] "En el campo de las psicosis, tanto como en el de las neurosis, el sujeto inventa un sentido a un goce real que se presenta separado de todo sentido".[4]

Esa invención hace borde. El efecto será lo que podemos llamar una estabilización. Lacan considera que el inconsciente freudiano es, para el parlêtre, una invención entre otras para elucidar los hechos de goce que en él acontecen.[5] La juntura más íntima del sentimiento de la vida, la condición de consistencia como Uno del goce, se organizan entonces a la manera de un anudamiento de dimensiones alrededor de un vacío, aproximaciones de estas dimensiones a partir de las piezas de goce que arman el "Hay de lo Uno" del goce, que puede así operar desde el sujeto y no desde el Otro.

Es la esencia de la invención. En el sujeto, lo simbólico introduce un orden a lo imaginario. Si no es así, si lo simbólico no está para cumplir esa función, se provoca un "desorden" en la juntura más íntima del sentimiento de la vida. Aun así, este "desorden" está, de alguna manera, "estabilizado" por las invenciones particulares de cada sujeto Todas las invenciones tienen la función de tratar el goce y, en ese sentido, estabilizar. Pero no todas estabilizan de manera igualmente consistente. Con la respuesta del sujeto se producen puntos de anclaje identificatorios. En el momento en que se produce la identificación, algo viene del Otro dirigido al sujeto, y él toma, porque toca algo de su goce.

Mónica Wons señala, en su escrito en el Paper 7-7-7 n° 4, la relación indicada por Miller entre el síntoma y la invención. "Inventar frente a lo que no hay es la función del síntoma, aunque la invención –a diferencia de la creación, que es ex nihilo– se sirva de materiales existentes2.

En una determinada coyuntura del sujeto, el encuentro con lo real, con lo imposible de soportar, reedita para cada uno el traumatismo originario. Sería un momento segundo del trauma, que convoca una respuesta del sujeto y en referencia al cual podemos pensar algunas cuestiones en relación con los ejes que nos propone el Paper N° 4. Me referiré entonces al tema de la certeza, para retomar luego las invenciones.

 

La certeza

El inicio del análisis está ligado a la creencia [creer que el síntoma quiere decir algo] y el final del análisis está ligado a la certeza, en tanto la certeza que señala el goce del sujeto (que se condensa en un "es eso") constituye un objetivo del análisis. La certeza está del lado de donde se goza. Es algo de lo que testimonian los AE. "Los puntos de certeza de cada uno no se ligan de un modo directo con un saber generalizable, sino que se articulan con lo más singular del sujeto. Por ese motivo constituyen el nudo de lo ininterpretable."[6] Lo anterior nos señala la articulación que hay entre sin sentido, goce y certeza, articulación que, nos dice Lacan, se pone al desnudo en la psicosis.

En la psicosis, la certeza estaría referida a la significación de significación: El sujeto se encuentra frente a algo que no sabe qué significa, que le es enigmático, pero está seguro que es algo que le concierne. Tiene la certeza de que él está involucrado. En el caso presentado por Marcela Almanza, son evidentes las múltiples situaciones en las que aparece el vacío enigmático para el sujeto, que no sabe decir nada sobre ciertas experiencias de su vida.

La certeza, en la psicosis, no concierne a la elaboración y al sentido, no es el producto de un proceso de este tipo, que la confirmaría, sino que adviene como respuesta a "la presencia del goce enigmático, la manifestación de algo que por más oscuro e inefable que parezca, le está dirigido".[7] Miller señala que la certeza relativa al vacío de significación no es solamente certeza de que eso quiere decir algo, sino que es certeza de que se trata de una demanda. Es decir, certeza de que hay una falta en el Otro. Y por otra parte, si está en mi colmarlo, ¿Qué soy entonces yo? Termino por volverme enigmático para mí mismo.[8]

"N" es un sujeto que afirma que desde la niñez ha captado que su madre se interesa sexualmente por él y que la presencia de voz materna lo desordena. Tiene, desde niño, una práctica que lo culpabiliza y que remite su relación con la madre, como "una rebelión" hacia ella. Es interesante señalar como este sujeto plantea, en estas y otras situaciones, respuestas por la vía del acto en alguna de sus modalidades. Así intenta, además, poner una barrera frente al Otro materno y su goce invasivo.

Anne Béraud abre una interesante pregunta: La certeza, que en la psicosis puede presentarse como un punto fijo no dialéctico en respuesta a lo que le sucede al sujeto ¿no ocupa acaso el lugar donde el fantasma no pudo constituirse?[9]

Freud caracteriza al psicótico como un sujeto incrédulo. La certeza está vinculada a esto, y sobre ello Lacan afirma que "solo se puede creer en aquello de lo cual no se está seguro. Los que están seguros… no creen. No creen en el Otro. Están seguros del asunto. Estos son los psicóticos".[10] Me parece interesante, en tanto nos permitiría pensar en la relevancia que tiene, en la clínica de las psicosis ordinarias, la posición de los "no incautos".

 

Las invenciones

Haciendo una analogía con algo que Lacan plantea en el Seminario 5, podría plantearse que en el momento segundo en el que en una coyuntura vital determinada se reedita de alguna manera el trauma del efecto de lalengua sobre el cuerpo, se pone a prueba la solidez, estabilidad o consistencia de las invenciones del sujeto. Son, entonces, momentos en los que se pueden producir desenganches, desanudamientos que empujen a la necesidad de nuevos reenganches o también, en algunos casos, francos desencadenamientos.

Se trata, para el ser hablante, de hacer con las piezas de goce, hacer algo (crear o inventar), en un momento de desanudamiento producido por lo traumático. Los autores del Paper N° 4 lo señalan:

A) Anne Béraud sitúa la invención en la perspectiva de "hacer con el imposible como telón de fondo para obtener algo que pueda ser lo que haga las veces de… y permita hacer con" [11]

B) Augustin Menardafirma que "Frente a lo imposible de soportar de lo real, se le impone a cada cual la necesidad de inventar un anudamiento entre los tres registros. Es la función del sinthome, modalidad propia para el "parlêtre" de "gozar de su inconsciente".[12]

Está implícita, en ambas afirmaciones, la hipótesis de la forclusión generalizada y lo que ello implica en cuanto a "Todo el mundo es loco, es decir delirante". En consecuencia, el postulado del nombre del padre no como nombre propio (teoría clásica), sino como predicado: es un semblante más. "Delirante, afirma Anne Béraud, equivale a cada uno su manera de contarse su mundo, su relación al Otro, y con medios diversos; nadie hace excepción".[13]

Aunque hay una oposición entre los términos invención y creación, Miller señala que hay una zona semántica común entre creación e invención. La invención se refiere a la producción de algo que no está, y se opone más fácilmente al descubrimiento, que tiene que ver con señalar, hacer visible o encontrar lo que ya está ahí.[14]

Las invenciones se refieren a aquello que hace problema para el sujeto en su confrontación con lo real, con el goce y que puede implicar, para algunos, el desanudamiento de alguno de los registros. A este respecto, Miller señala, por ejemplo, que las invenciones paranoicas no son del mismo orden que las invenciones del esquizofrénico. Este tiene que vérselas fundamentalmente con los problemas que le plantea el cuerpo y sus órganos, y será allí que haga, si le es posible, sus invenciones. El paranoico, por su parte, está concernido esencialmente por problemas a nivel del lazo social. Para el paranoico, nos dice Miller "no es el problema de la relación al órgano, o al cuerpo que no está tomado en un discurso establecido, sino el problema de la relación al Otro. Entonces, él se ve llevado a inventar una relación al Otro".[15] En algunos casos, cuando el paranoico es alguien intelectualmente muy dotado, las invenciones pueden ser grandiosas. Es el caso de Rousseau y El contrato social. En otras ocasiones, son más modestas. En los casos de psicosis ordinaria, lo habitual es encontrarnos con pequeñas invenciones, pequeños "puntos de capitón", pequeñas identificaciones que deben cuidarse y favorecerse en la medida en que, afirma Miller "la identificación es la condición para que haya trabajo".[16] Podemos constatar que esto nos sitúa nuevamente en la línea de la indicación sobre la importancia que tienen y la atención que hay que prestar a los signos discretos, recalcada por Miller en "Efecto retorno sobre la psicosis ordinaria".

En el caso de "N", al que se aludió antes, encontramos un sujeto con múltiples embrollos con su cuerpo (se ve raro, con rasgos de alguna malformación; teme perder alguna función importante). Podemos situar invenciones con las que, desde niño y ya adolescente, lidia con el goce y que le permiten hacerse a un cuerpo. Incluso nos interrogamos por el valor de invención que pudo tener para él la pérdida de una parte de su cuerpo, en la medida en que le sirvió para poner límite a la práctica que sostuvo desde niño y que lo culpabilizaba.. Bajo transferencia y con la intervención de la analista, las invenciones adquieren un nuevo carácter que, además de recortar algo del goce, repercuten en el lazo social. Localizamos también un detalle muy fino: una pequeña invención en el registro de la pura sonoridad de lalangue. Muy Joyce…

 

Pensar la locura hoy

Concluyo con unas ideas de Daniel Roy que encuentro sumamente pertinentes.

Lacan, con el trabajo sobre Joyce y su obra nos enseña que el goce puede resultar inventivo para un sujeto, aún para este a quien considera desabonado del inconsciente. Dicha exploración, nos muestra, es fundamental para la práctica del psicoanálisis. Añado: de alguna manera, está el corazón de lo que nos reunirá próximamente en Barcelona. Pero esta exploración de las posibilidades inventivas del goce sirve también para oponerse a las derivas actuales que afectan al lazo social, explotando esta "reserva" de goce que el psicoanálisis descubrió en el seno de todo sujeto. Hoy existe un proceso contra el goce inherente a los cuerpos hablantes: el goce sería adictivo, abusivo, fuera de la ley y destructivo. Es necesario aplicarle la ley, denunciar sus abusos, establecer fronteras. Esta nueva caza de brujas de los goces "traumáticos", dice Daniel Roy, no es más que una maniobra para enmascarar la prescripción sin restricción alguna de productos reputados para aumentar el goce, y la captura de los cuerpos hablantes mediante imágenes impuestas. Añado: de alguna manera, las certezas y las invenciones nos vienen hechas desde el Otro.

Les toca a los psicoanalistas hacer saber que "el verdadero núcleo traumático es la relación con la lengua" y que es esa relación la que puede permitirle, hacer del goce invención.

NOTAS

  1. Collier do R-B, M. do R., De la certeza a la invención. Paper 7-7-7 N° 4, Comité de Acción de la Escuela UNA
  2. Miller, J.-A., La invención psicótica
  3. Roy, D., Invención. En: Scilicet. Las psicosis ordinarias y las otras bajo transferencia. Buenos Aires: Grama, 2017. P 220
  4. Wons, M., Invenciones. En: Paper 7-7-7 N° 4. Comité de Acción de la Escuela UNA
  5. Roy, D., Op cit. P 221
  6. Millas, D., La certeza en la clínica psicoanalítica. Documento de Internet. Disponible en: http://www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/sitios_catedras/practicas_profesionales/162_hospital_dia/material/docentes/la_certeza_clinica_psicoanalitica.pdf
  7. idem
  8. Cfr. Millas, D., La certeza en la clínica psicoanalítica.
  9. Béraud, A., Certeza. En: Scilicet. Las psicosis ordinarias y las otras bajo transferencia. Buenos Aires: Grama, 2017. P 87
  10. Lacan, J. Seminario 12 Problemas cruciales para el psicoanálisis. Lección del 19 de mayo de 1965. Inédito
  11. Béraud, A., De la certeza al No-todo. Paper 7-7-7 N° 4, Comité de Acción de la Escuela UNA
  12. Menard, A., Anudar y desanudar. Paper 7-7-7 N° 4, Comité de Acción de la Escuela UNA
  13. Béraud, A., Op cit.
  14. Cfr. Miller, J.-A., La invención psicótica
  15. Miller, J.-A. La invención psicótica
  16. Ibid