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Las psicosis ordinarias. Tres axiomas
Alba Alfaro

Publicado en Papers 7.7.7. Nº 1

El tema de nuestro próximo Congreso nos convoca a recoger los "ecos" de la apuesta que lanzó J.-A. Miller con el significante Psicosis Ordinaria para verificar a posteriori si después de veinte años de investigación los resultados permiten consolidarla como una categoría clínica. Apostamos que sí, agrupando en tres axiomas las contribuciones.

 

1) La Psicosis ordinaria: "un programa de investigación"

Con este término se inicia un movimiento, inspirado en la última enseñanza de Lacan, para dar cuenta de un "nuevo contexto teórico, clínico y político"[1] en el cual se inscribe y opera el psicoanálisis hoy. Este esfuerzo coloca en tensión las dos posiciones en las que Lacan dividió el quehacer del analista: la del practicante y la del clínico[2], demandando un "saber hacer", en una pragmática del caso por caso[3] y un "saber decir" acorde con la época.

La psicosis ordinaria surge en el contexto de un cambio, del inconsciente freudiano por el parlêtre lacaniano, con el cual Lacan nos dio el "índice de lo que cambia en el psicoanálisis en el siglo XXI"[4]. Nos exhorta a adentrarnos en la noción del inconsciente real para dar cuenta de una clínica que toma como referencia la psicosis y no la neurosis, donde el significante unario aparece en su estado original, en su dimensión de letra; y la relación entre Un-cuerpo y lalengua remite al goce autístico del parletre, a lo que no hace lazo y donde las referencias resultan absolutamente singulares.

Se trata entonces de un programa de investigación sobre esos nuevos fenómenos clínicos que surgen del estado actual del discurso del amo y ponen en cuestión la consistencia misma de una clínica, que por ser de lo real apunta a "obtener en un sujeto una descripción lo más vinculada a su particularidad"[5].

 

2. La psicosis ordinaria: categoría lacaniana

En esta relación dialéctica entre práctica y teoría, la psicosis ordinaria viene a ofrecer una sustentación clínica a los axiomas desarrollados por Lacan en la teoría del sinthome. Permite afinar el concepto de neurosis[6] y actualizar el de psicosis, brindando las bases para consolidar una clínica diferencial orientada por la topología borromea.

Si la pregunta por lo que mantiene anudado a Joyce permitió a Lacan hacer avanzar su teoría de los nudos, esta misma cuestión inscribe hoy a la psicosis ordinaria en el contexto de su ultimísima enseñanza. La función de nominación que cumplía el Ego como sinthome en Joyce ofreció a Lacan una referencia esencial para abordar las formas que, distintas al NdP, podían ejercer función de suplencia en las psicosis. Hoy en día las psicosis ordinarias nos abren todo un campo de investigación clínica acerca de las formas de suplencias que operan además, sin el recurso de la metáfora delirante.

Las PO han inspirado una relectura de los casos clásicos de la literatura psicoanalítica, para ubicar esas sutiles formas de desenganche y de suplencia no estudiadas hasta hora. Ha aportado también nuevas evidencias clínicas para situar los fenómenos de localización del goce que sustentan la base misma de la clínica borromea[7]; y nuevos soportes a la concepción del lenguaje como "parasitario". Por ejemplo los desenganches producidos por el encuentro, no con Un–padre sino con la dimensión de la escritura en la palabra[8], han permitido dar cuenta de cómo el sentido-gozado puede asumir una forma incluso "radical"[9] cuando se trata de la letra.

 

3) La psicosis ordinaria: forma actual de las psicosis.

Partimos de una afirmación esencial: la Psicosis ordinaria es una psicosis, y más específicamente, el modo de presentarse las psicosis en lo contemporáneo.

Miller nos exhorta a introducirnos en esta clínica delicada, oscilante, caracterizada por los pequeños índices[10], los matices e intensidades, donde se alternan desenganches con periodos de estabilización y de desestabilización. Hacerlo ha permitido ir perfilando la psicosis ordinaria como nueva categoría clínica de las psicosis.

Si bien existe el debate en torno a si se trata de psicosis desencadenadas o no, parece haber acuerdo respecto a un punto: los fenómenos elementales se presentan ajustados a las coordenadas del discurso social. En este sentido el "conformarse a la forma perfecta", con un aire de normalidad, da cuenta de una suplencia operada por la función "nombrado-para". Esta nominación implica un sujeto identificado él mismo a la función social[11], la cual ejerce reduciéndose a una apariencia, un "Como si" (hacer creer compensatorio del NdP)[12] que constituye su lazo social[13]. Los desenganches suelen producirse cuando el sujeto deja de ser ese papel o entra en contradicción con la apariencia asociada a él. La desconexión social, el descuido extremo de su persona, las deslocalizaciones o desplazamientos del goce, resultan característicos de un desenganche captado bajo transferencia. Hay también un enorme y constante esfuerzo de invención[14] para ceñirse a su cuerpo, típico en los psicóticos ordinarios.

En cuanto a la dirección de la cura, la apuesta orienta a la construcción de un sinthome, ahí donde hay un incurable. En muchos de estos casos el analista sabe que él puede ocupar el "único lugar social que liga el sujeto a la humanidad"[15].

NOTAS

  1. Brousse M.-H., "La psicosis ordinaria a la luz de la teoría lacaniana del discurso", Freudiana N° 76, 2016, p. 103, ELP-Catalunya.
  2. Cf., Lacan, J.: Seminario, libro 22, R.S.I., clase del 10-12-74, inédito.
  3. Cf., Laurent E., "Las psicosis ordinarias", Virtualia N°16, 2007, Revista digital de la EOL.
  4. Miller J.-A., "El inconscipnte y el cuerpo hablante", Presentación del tema para el X Congreso de la AMP, Blog de la AMP. Disponible en: http://wapol.org/es/articulos/Template.asp?intTipoPagina=4&intPublicacion13&intEdicion=9&intIdiomaPublicacion=1&intArticulo=2742&intIdiomaArticulo=1
  5. Cf., Laurent E., "El sentimiento delirante de la vida", entrevista realizada por Silvia E. Tendlarz, en el Blog: Hilos de Ariadna, 25 oct. 2011. Disponible en: http://hilosde-ariadna.blogspot.com/2011/10/el-sentimiento-delirante-de-la-vida.html
  6. Cf., Miller J.-A., "Efecto retorno sobre la psicosis ordinaria", Consecuencia N° 15, Mayo 2015, Revista digital del ICB, EOL.
  7. Cf., Miller J.-A. y otros, La Psicosis ordinaria: la convención de Antibes, op.cit. p. 269
  8. Referencia al caso de A. Artaud y la palabra "helado", citado por Lilia Majhoub, Cf., Ibídem, p. 233.
  9. Cf., Ibídem, p. 232.
  10. Miller J.-A., "Efecto retorno sobre la psicosis ordinaria", op.cit.
  11. Cf., Miller J.-A. y otros, La Psicosis ordinaria: la convención de Antibes, op.cit. p. 236.
  12. Miller J.-A., "Efecto retorno sobre la psicosis ordinaria", op.cit.
  13. Schribiane P., "La psychose ordinaire du point de vue borroméen", Quarto 94-95, Enero 2009, p. 22, ECF, Bruselas.
  14. Cf., Miller J.-A. y otros, La Psicosis ordinaria: la convención de Antibes, op.cit., p. 255
  15. Caroz G., "Quelques remarques sur la direction de la cure dans la psychose ordinaire", Quarto 94-95, Enero 2009, p. 59.