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Los signos discretos de la psicosis ordinaria: una manera de escribir lo real
Clara M. Holguín

El sintagma psicosis-ordinaria introduce la psicosis desde la perspectiva de lo ordinario, como algo que excede a lo extraordinario y se asemeja a la neurosis, a pesar de no tener su estabilidad. Entre los dos, neurosis y psicosis, se despliega toda una finura clínica. ¿Cuál es la novedad que lo ordinario aporta? "Lo que buscamos es lo que Lacan describió como un desorden provocado en la juntura más íntima del sentimiento de la vida del sujeto".[1] Disturbio de goce que se produce en el encuentro entre el significante y el cuerpo provocando un goce del que no se sabe nada, pero que se vive como algo que no cuadra ni encaja. Goce sin sentido, que pertenece al nivel de la escritura y de la letra. Hilo de Ariadna que sirve para aproximarse al signo discreto como índice de lo ordinario.

 

La letra… signo discreto

La letra no es una impresión sino un corte en lo real. Es una marca, litoral entre goce y saber que escribe lo no representado, letter-litter, puro resto, objeto o desecho. Algo fue atrapado y no se puede decir en la lengua común. Es signo que representa algo para alguien. Al modo de la carta-letra robada, el signo se comporta de manera discreta y poco evidente, se confunde con la apariencia ordinaria para hacer creer (Make-believe).

Piezas sueltas, que se muestran como indicios, recortes o líneas; detalles superfluos o en exceso; tonalidades e intensidades; más y menos, que se perciben en una continuidad donde es posible leer los modos de goce. El signo ligado a lo discreto interroga lo discontinuo e introduce lo continuo. A diferencia de la clasificación, entramos en la equidad clínica entre los parlêtres -todo el mundo está loco- que manifiesta lo que Freud llamó el sentimiento de la vida, para dar cuenta de un tratamiento del goce por fuera de toda dialéctica, donde no hay ni desenganche, ni desprendimiento, ni tampoco punto de basta. Clínica de la invención, que enseña cómo se puede prescindir del NP a condición de servirse de él.

 

Escrituras

Más que localizar lo que es deficiente con relación a una norma supuesta, se trata de "captar y cernir la manera flexible y cambiante en la que cada sujeto, en su singularidad, se las apaña o no para anudar y vincular lo real que constituye la no-relación sexual, con el cuerpo (el imaginario) y el significante (lo simbólico)".[2] Lo "Borromeo" es la escritura que permite articular goces parciales y consistentes a través de imbricaciones, anudamientos, consistencias e inconsistencias de los registros RSI.[3]

Allí, donde el cuerpo no es capturado por el sentido fálico, ni el delirio constituye una solución, contamos en la PO con la creencia en tanto que radical.[4] Se trata de "una suerte de make-believe del Nombre del Padre, es decir, un hacer creer compensatorio (CMB),[5] que puede tomar la forma de "nominar a".[6] Nuevo uso del Nombre del Padre.

Estas pequeñas claves que aparecen bajo transferencia –micro discontinuidades- organizadas a partir de la triple externalidad,[7] no son fáciles de dilucidar. La caída de los discursos tradicionales hace que se confundan con recursos generalizados a la manera de soluciones que son aparentemente normales, lo que obliga a distinguir el signo de las soluciones también llamadas discretas.

La atención deberá estar puesta sobre el color, la intensidad o la tonalidad de los fenómenos del cuerpo o del lenguaje[8] y aquellos que se producen a nivel de la significación (intención inefable),[9] que muestran el desplazamiento del eje de la clasificación clínica, hacia lo múltiple (multiplicación y pluralidad), lo ordinario (banal y común) y la variedad de goces (no-todo).[10]

A modo de ejemplo, se presenta un panorama clínico, que sin pretender ser exhaustivo, permite la localización de los signos en los registros I-S-R:

En el registro imaginario, hallamos el uso de la imagen a nivel del cuerpo y de lo mental.[11]

En el primer caso, tanto las identificaciones duales i(a), como el uso de algunos medios artificiales sirven para apropiarse y ceñir el cuerpo. Los tatuajes, los piercings así como las prácticas corporales y artísticas (performances o deportes) contribuyen a inscribir al sujeto en el discurso comúnmente admitido. Del lado de la imagen mental encontramos efectos de sentido bajo la forma de la elaboración de saber o al contrario, dificultades en el acceso a este.

En el registro simbólico, aparecen una serie de fenómenos que describen maneras cómo un sujeto puede hacerse un nombre por medio de un S1. Transformar un nombre común en nombre propio o darse un nombre a través de una función social, un cargo o tarea específica. Semblantes que permiten asegurar una pertenencia simbólica.

En el registro de lo real, podría situarse formas diversas de identificación al objeto a. Identificación con objetos parciales, tales como la voz y la mirada y aquellos objetos que vienen en su lugar, así como identificación al objeto-desecho. Pasajes al acto (marginalidad, delincuencia, la maternidad temprana); adicciones (vidas desarraigadas, a la deriva, sin puntos de referencias precisas). Así mismo, podemos ubicar, experiencias de goce que aparecen como algo extraño que se impone no sin horror y perplejidad: difusión corporal cuando entra en contacto con otro cuerpo o formas de goce impuestas.[12]

He aquí un panorama de la localización de los signos de la forclusión, escrituras de lo real que permite hacer un tratamiento del agujero, explorar la fisura y situar trazos de goce.

NOTAS

  1. Miller, J-A, "Efecto retorno sobre la psicosis ordinaria". Freudiana n° 58. Enero-abril 2010., p.,17, ELP
  2. Vanderveken, Yves. "Hacia una generalización de la clínica de los signos discretos". Freudiana 77-78. Mayo-Diciembre 2016.,p.,122, EFP.
  3. Velásquez J. F, "Nuevas formas de psicosis". Blog de la Sede Medellín. Disponible http://nel-medellin.org/las-nuevas-formas-de-las-psicosis/ NEL
  4. Cf.,Focci, M. «La psicosis hipermoderna de Schreber a Wittgenstein". Freudiana nº 77-78. Mayo-Diciembre 2016.,p.,132, EFP
  5. Miller, J-A., "Efecto retorno sobre la psicosis ordinaria". op.cit., p., 16
  6. Brousse M.-H., "La psicosis ordinaria a la luz de la teoría lacaniana del discurso", Freudiana n° 76, 2016,p. 105, ELP.
  7. Miller, J-A., "Efecto retorno sobre la psicosis ordinaria". op.cit., p., 17
  8. Borie, J. "Límaginarie de la psychose ordinaire. Averti du signe ». Mental. n° 35. Janvier 2017.,p 61 EFP
  9. Cf., Roy, D. "Cuando el lenguaje está perturbado". Freudiana n° 77-78. Mayo-Diciembre 2016.,p.,98. ELP
  10. Cf., Brousse, M.H. "La psicosis ordinaria a la luz de al teoría lacaniana del discurso". op.cit., p.,102
  11. Blanchte, R. "L'imaginarie de la psychose ordinaire. Signes discrets".Mental. n° 35. Janvier 2017.,p 52, 53,EFP
  12. Cf.,Velásquez J.F. Nuevas formas de psicosis.,op.cit