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La NEL Hacia el Congreso
PAPERS 7.7.7. Nº 7
Una práctica analítica del Uno
Alejandro Reinoso - NEL

El ultimísimo Lacan, que Miller sitúa en los seminarios L'insu que sait y El momento de concluir, apunta a una experiencia analítica más allá del inconsciente freudiano, precisando –en la vía del inconsciente real– elementos incluso más específicos que el sinthome[1].

Lacan se orienta hacia una práctica analítica del Uno sosteniéndose en la primacía del goce del cuerpo[2]. El psicoanálisis ubica "construcciones anteriores" que preceden a la sintáctica y gramática del lenguaje[3], la estructura imaginaria del deseo y las respuestas traumáticas del goce pulsional. Estos reales conforman la escritura, la textura del goce del parlêtre.

Respecto del goce Uno, Miller subraya la primacía de la escritura sobre la palabra, donde el inconsciente propiamente tal es del orden de lo escrito[4] y la escritura es la via regia para aproximarse al real que no habla. En análisis hacemos hablar al real a través de hacer eco, equivocar, localizar o nominar, aquello que está escrito.

Lacan apunta hacia lalengua, la consistencia imaginaria y la contingencia, que "es todo lo que somete la relación sexual a estar solo bajo el régimen del encuentro. […] es un hecho de azar"[5]. Sí, casualidades reales, imaginarias y simbólicas con el estatuto de la determinación que antes era exclusivo del orden simbólico. Un Lacan hereje respecto a la ortodoxia de lo simbólico.

¿En qué contribuyen estas "construcciones anteriores" derivadas de la contingencia, a la elucidación de las psicosis ordinarias? Y ¿en qué las psicosis ordinarias elucidan al ultimísimo Lacan?

 

Hacia el inconsciente real. La une-bévue

La une-bévue, traducción fonética neológica del Unbewusste freudiano, es traducida al castellano en nuestro campo como escollo, error, un-tropiezo y, en el seminario El ultimísimo Lacan de Miller, como una-equivocación. Es una noción clínica introducida en el seminario L'insu: es la "cara real de aquello en lo que se está enredado"[6] que apunta al inconsciente real y al Hay de lo Uno. La une-bévue es una micro unidad suelta, "unidad constitutiva del inconsciente"[7] –versus la macrounidad del sinthome–, y se refiere a un hecho tenue y discontinuo; una irrupción, retorno a la cosa sin efecto de sentido.

En El momento de concluir, Lacan precisa el nexo entre escritura y equivocar: "usar la escritura para equivocar, eso puede servir porque tenemos necesidad del equívoco precisamente para el análisis"[8]. El equívoco en tanto interpretación en la neurosis es leer de otro modo con el apoyo de la escritura. Y en la psicosis, ¿qué sería "usar la escritura para equivocar"? ¿Qué hacer con la une-bévue?

Con la clínica nodal las psicosis ordinarias revelan un trabajo de escritura sutil a nivel de la letra; la une-bévue entonces es pensable en el nudo. Las psicosis ordinarias muestran la pluralización de los Nombres del Padre en la estabilización con una imagen, con la sustancia gozante de la pulsión o con un S1 componiendo la consistencia del nudo antes fallido[9]. Esta es una orientación de la clínica del sinthome, ubicar el registro en que falla, o en que se "equivoca" el nudo.

En algunos casos con la une-bévue no se hace nada, pues tiene una función de anudamiento, y en otros, la une-bévue orienta en las maniobras con los registros para detener una deriva de goce. En ese lugar se puede hacer una puntuación que introduzca un límite a lo que se ha desenganchado, de modo tal que ir a equivocar sería reparar algún registro con la escritura. Es un uso del equívoco entendido como una re-escritura que anuda o empuja otro modo de anudamiento.

 

La práctica analítica del Uno: maniobrar con los registros

El psicoanálisis es una práctica que pone al centro el operar del analista con el parlêtre lo cual tiene consecuencias en el saber, y en la transferencia "reduce el sujeto supuesto saber a un supuesto saber cómo operar"[10].

Lacan, al pluralizar los Nombres del Padre, se desplaza desde la operación simbólica a maniobrar con los tres registros, que Miller en El ultimísimo Lacan llama "manipulación" del nudo. Manipular entendido en sentido topológico: maniobrar con los S1, con las imágenes y con los objetos de la pulsión. Es una práctica del saber hacer con los usos: "con estos visuales –la topología– hay una manipulación que podríamos llamar, con un término de la enseñanza de Lacan, una manipulación de semblantes, que están armados de algún modo como un real"[11].

Es una pragmática que opera en el acto analítico con cortes, resonancias, gestos, sustraer o poner en juego algún objeto pulsional. Es "una práctica cuya eficacia, pese a todo tangible"[12], implica al cuerpo del analista en el acto analítico, apostando por un efecto que empuje a producir un nuevo anudamiento.

 

La importancia de lo imaginario en su encuentro con lo real

El psicoanálisis es una práctica de la escritura que cuenta con lo imaginario como recurso: la función de la imagen para el parlêtre, su lugar en la consistencia corporal y las maniobras dirigidas a tocar lo real por vía del semblante.

Miller indica que para el psicoanálisis el "hecho clínico mayor es la hiancia que sigue presente entre lo imaginario y lo real […]. De lo que se trata en el sentido del último Lacan, para captar lo que ocurre en un psicoanálisis, para captar lo que llama la tela de un psicoanálisis, es de superar la hiancia entre lo imaginario y lo real"[13]. ¿Cómo operar entonces en este espacio que está más allá de lo traumático de lalengua y que no dispone del Edipo, ni de la metáfora paterna, ni de la pantalla fantasmática? ¿Cómo operar ahí donde hay huellas traumáticas pero donde no se inserta el Otro ni la forma del lenguaje?

Si el tejido en materia topológica es la función del cuerpo surgen algunas preguntas de investigación: ¿cómo intervenir en este tejido de modo tal que anude los registros imaginario y real sin lo simbólico? ¿Se trata acaso de equivocar a nivel de Un-cuerpo en el goce localizado de los objetos y también en su consistencia corporal?

Producir un efecto vivificante, equivocando a nivel de la consistencia corporal que sostiene la ex-sistencia del parlêtre implicaría reinyectar un goce vital en la articulación imaginario- real[14]. Equivocar, tocando el cuerpo del analizante –como en el caso de Susanne Hommel– al modo Gestapo/Gest à peau; un equívoco-escritura de un acontecimiento de cuerpo donde hay un algo que cesa de no escribirse.

 

Los testimonios del Pase y las psicosis ordinarias

Los testimonios del pase enseñan que hechos sutiles y tropiezos dejan marca en el encuentro del lenguaje con el cuerpo, en lalangue, en las imágenes reina y en la sustancia gozante del cuerpo pulsional. En el testimonio de María Cristina Giraldo, por ejemplo, el "esguince en la voz" es une-bévue, una equivocación, un disparate, un recorte de una pieza discontinua que genera acontecimiento en el cuerpo, deteniendo el sentido[15].

En clave de la clínica continuista, aquellas construcciones mínimas que se revelan en un final de análisis aparecen de entrada en las psicosis ordinarias sosteniendo el anudamiento o indicando un desenganche. Estas psicosis enseñan sobre signos sutiles en sonidos, fonemas, imágenes o en lo pulsional corporal. Los signos discretos tienen el valor de mostrar esa "cara real de aquello en lo que se está enredado", orientando el diagnóstico de psicosis ordinaria e indicando también signos que a menudo muestran soluciones discretas en el cuerpo, la subjetividad y el lazo social[16]. Ante estas psicosis, el analista se deja enseñar por la pragmática operativa con los materiales de la existencia del parlêtre y sus "pequeñas invenciones […] de un pequeño punto de capitón, de una pequeña identificación, y la identificación es la condición para que haya trabajo"[17].

NOTAS

  1. Miller J.-A, El ultimísimo Lacan, Paidós, Buenos Aires 2013.
  2. Ibídem, p. 259.
  3. Ibídem, p. 224.
  4. Ibídem, p. 236.
  5. Ibídem, p. 243.
  6. Ibídem, p. 253.
  7. Ibídem, p. 254.
  8. Lacan L., Seminario XXV, El momento de concluir. Clase 15 de noviembre de 1977 (inédito).
  9. Velásquez J.F., "Lo borromeo en la práctica". El seminario de la NEL. SFL, 20 enero 2018.
  10. Miller J.-A., El ultimísimo… op. cit. p. 273.
  11. Ibídem, p. 251.
  12. Lacan J., Seminario XXIII, El sinthome, Paidós, Buenos Aires 2005, p. 132
  13. Miller J.-A., El ultimísimo… op. cit. p. 258.
  14. Indart J.C., "Sinthoma e imagen corporal I". El seminario de la NEL. SFL. 21 octubre 2017.
  15. Giraldo M.C., La voz opaca. Revista Lacaniana N°22, año XII 2017.
  16. Miller J.-A., Efecto retorno sobre la psicosis ordinaria. El Caldero de la Escuela N°14, 2010, pp. 20-23.
  17. Miller J.-A., "La invención psicótica". Virtualia N° 16, marzo 2007.