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Presencia - Ausencia
Rodolfo Rojas Betancourt - Director NEL-Guayaquil

La substancia de lo que hacemos no está en la materialidad: el goce en juego es un reto cada vez. Necesitamos del significante, pero para ir más allá de él, tocar con los recursos más de la poesía que de un método científico ese intangible, ese imposible.

El arte en sus diversas manifestaciones se vale de la substancia material para apuntar, tocar o circunscribir también algo más allá…una profesora de canto explica de mil formas diferentes como y dónde ubicar la voz a su estudiante, para que logre proyectar de forma adecuada el sonido que emite. Se vale del lenguaje, para hacer algo más allá de este…

Para lo que nos convoca hoy, la pregunta está en si es posible tocar el goce a partir de las limitaciones que nos trae la pandemia.

Quisiera marcar un cierto límite con el cual supongo estaremos de acuerdo: sesiones online han existido desde hace muchos años, para casos excepcionales, por ciertos periodos o tramos de una elaboración. No me parece posible ni deseable un análisis enteramente a travez de la telepresencia. La pregunta que me hago es: ¿Se puede tocar el núcleo de goce de un síntoma en una tele sesión?

Tomando la metáfora del arte, podríamos decir que en un tele encuentro, la presencia del analista está limitada, hay colores que no estarán en su paleta: no es posible saludar, acompañar a la puerta, hacer reverencias o ademanes, no es posible tocar el cuerpo, el periodo de tiempo para ir y dejar el lugar de análisis se elimina, hay molestias por la conexión, falta de espacio para hablar en confianza y el sonido de la voz cambia.

¿Es posible entonces, aún con estas limitaciones, la presencia del analista?

De más está decir que el encuentro de los cuerpos no es garantía de que esta presencia del analista acontezca, pero me parece que por los menos 3 conceptos podrían profundizarse para aclarar esto: el lugar del Otro, el SsS y del analista como objeto.

Miquel Bassols[1], nos dice que "La presencia, real, del analista es pues también una forma de descompletar al Otro: lo hace surgir para el sujeto como su verdadera pareja y a la vez lo marca con una falta irreductible".

Y Sobre el Sujeto Supuesto Saber: "El analista es sólo un Sujeto Supuesto Saber, pero él (o ella) también es el único sujeto que tiene lugar en la transferencia"[2].

Y sobre el analista como objeto: "…en la relación transferencial hay un solo sujeto, supuesto a la cadena significante, y un objeto, que el analista debe soportar en esta relación"[3].

Estas 3 nociones, traen un agujero, compuesto por un borde y el vacío.

Con los cuerpos presentes, Miller nos indica: "El diván es (…) una cama individual. Hace presente la relación sexual y, al mismo tiempo, manifiesta su ausencia"[4]. El asunto es que para que exista una ausencia, tiene que haber una presencia, y sin el cuerpo, tenemos la dificultad de poder bordear la ausencia en juego.

Entonces, ¿Cómo hacer una presencia ausente, allí donde un silencio puede fácilmente deberse a una desconexión?, por indicar solo lo más obvio.

Marcus Andrés Vieira[5] nos indica que habría que pensar en como compensar esta falta de la presencia con algo más, es decir, otra presencia que la del cuerpo, menciona la presencia por la mirada y la presencia por el oído y termina diciendo: "la presencia necesaria en el análisis, es la presencia fuera del sentido".

Así, termino diciendo que, si es posible o no hacer una presencia ausente sin el cuerpo, es para dilucidarlo en la clínica de cada uno, en relación con nuestros análisis, al elaborar nuestras propias resistencias, dado que no hay analista que se forme por su práctica, sino por su análisis[6].

Esto recién empieza: si es o no posible algo de la presencia del analista en las condiciones actuales, se verá en algún momento de concluir, con la casuística, en una comunidad analítica, esta sí, presente.

NOTAS

  1. Bassols, M., La presencia, real, del analista. Recuperado de: http://miquelbassols.blogspot.com/2017/04/la-presencia-real-del-analista.html
  2. Bassols, M., Las paradojas de la transferencia. Recuperado de: http://www.revistavirtualia.com/articulos/135/virtualia-29/las-paradojas-de-la-transferencia
  3. Idem
  4. Miller, J-A., La universalización de los divanes. Recuperado de: https://nelguayaquil.org/2020/04/13/entrevista-a-jacques-alain-miller-y-cuanto-mas-se-vuelva-comun-la-presencia-virtual-mas-preciosa-sera-la-presencia-real/
  5. Vieira, M. A., Psicoanálisis y la época. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=rbCZeYTdTEs
  6. Miller, J.-A., Para introducir el efecto-de-formación. Recuperado de: https://elp.org.es/para-introducir-el-efecto-de/