ACTIVIDADES
Vector Clínico
Seminario de Investigación sobre la Práctica Analítica
(SIPA)

Demostración versus Conversación

Por Mercedes Iglesias

Con este título resumo lo que conceptualicé al final de la Conversación. Como sabemos, Lacan no cesó en todo momento de incluir en su teoría paradoja tras paradoja. También es cierto que en el momento que escribo hubo otro acontecimiento de Escuela que fue la Conferencia de Miller en Madrid y que creo que muchos de nosotros hemos sido tocados por ella. Una de las muchas lecturas que puede darse a esta Conferencia es que la Escuela Una no debe ser sólo una idea sino también algo así como 'tener cuerpo'. Para esto, no puede quedar en el terreno de lo ya sabido, ya visto, en definitiva, se trata de abandonar la inercia.

Como sostiene Miller en el Banquete de los Analistas la propuesta de Lacan para la Escuela es su propuesta sobre el pase así como también la constitución de los carteles. Ambas propuestas son subversivas, no coloca la Escuela con los que ya saben, en los Seminarios, en los sujetos supuestos saber sino en aquellos que han pasado por un análisis o también en todo aquel que tenga una pregunta y quiera trabajarla. Como si esto fuera poco, también incluye a los 'otros' a los no analistas, para que integren esa Escuela. Es decir, hay en Lacan un deseo de romper con la totalidad, con la inercia y con todo aquello que haga grupo. Reenvía a cada quien a su soledad y a su causa con el psicoanálisis.

Si bien todo esto es así, no por ello deja de estar la exigencia de argumentación y de rigurosidad que supone la práctica analítica, "Una demostración que sólo valdría para uno solo no serviría para nada. No hay demostración sin comunidad. Es la razón de que haya Escuela. Tenemos una Escuela para que la demostración sea posible, sea efectiva. La demostración es, en principio, la de la conclusión de la cura".[1] El pase es la demostración uno por uno de esta exigencia. En el pase se muestra la conclusión de una cura pero también debe aportarnos una enseñanza, una demostración. Esto lo señaló acertadamente Juan Fernando Pérez, señalando que si bien lo singular es fundamental en la cura de cada quien, también lo es, el hecho de pasar de lo singular a lo universal. Se trata de ver lo que enseñan los pases, lo que podemos extraer más allá de la singularidad de cada quien.

Ahora bien, tenemos la exigencia de demostración, pero a mi juicio, para esto, es necesario que la Escuela tome cuerpo en una conversación. La conversación permite salir de la inercia y replantear todas las preguntas nuevamente. Esto fue lo que aconteció a mi juicio, en los dos días de experiencia en Bogotá. No es posible acceder a la demostración en soledad, por el contrario, se necesita de un trabajo en conjunto con los colegas donde el intercambio no de nada por sentado.

NOTAS

  1. Miller, J. A., "Intervención sobre el mutualismo", La erótica del tiempo, Tres Haches, Buenos Aires, 2001, pp.64-65.