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Papers 6 - NEL Santiago: La presencia del analista en la transferencia
Alejandro Reinoso (relator), Edith Beraja, Raquel Cors, Carlos García, Felipe Maino, Francisco Pisani

Las psicosis ordinarias nos convocan a tematizar y profundizar en las características de las neotranferencias y también en su articulación con la actualidad del lazo, a la subjetividad de la época del Otro que no existe. Entonces, la pregunta se dirige a cuáles son los rasgos de las neotranferencias en estas psicosis y cómo maniobrar allí con la estrategia. Raquel Cors indica en su paper Transferencia y acto del analista, el desenlace que cada uno se inventa: "Hoy, las nuevas formas de intervención para las nuevas estabilizaciones, bajo nuevas transferencias, requieren más que nunca la presencia del analista". ¿Qué entendemos por presencia del analista? Raquel desliza una indicación: la presencia del analista como algo del orden de la intervención y que contribuye a la estabilización. ¿Se puede intervenir con la presencia del analista? ¿De qué manera? Dejémonos enseñar por los casos de esta ocasión.

José Fernando Velásquez en relación a la conducción del tratamiento de su paciente señala: "además de cierta ritualización del encuentro por más de 20 años, cada vez que se ubica en el punto de goce melancólico absoluto, se encuentra con mi presencia sólidamente adherida que le ayuda a estabilizarse". JFV destaca algunas modalidades concretas de amplificación de la presencia: "me sometí a algunos requerimientos singulares: dando el tiempo necesario en cada sesión, adecuando el encuadre para que no tuviera que esperar, produciendo pequeños acontecimientos (una llamada, atento a algún asunto médico o familiar que tenga, una llamada desde el exterior cuando viajo, […]). Se trató de situar el gesto, la voz, la mirada, en ejes, en tonos, de modo que hicieran señal que se era el receptor adecuado". Recortes particulares, tonos, gestos, llamadas, atenciones específicas y dirigidas singularmente en aquel punto preciso que requiere su paciente, en este caso formulado en el sintagma: "presencia sólidamente adherida".

Claudio Morgado, en su caso, subraya la presencia sutil y discreta del analista como efecto del dejarse enseñar por el paciente ante la dificultad de éste con la frecuencia de las sesiones, el antecedente de malestar con los tratamientos anteriores que exigían una escansión universal y la demanda invertida de tratamiento por parte de los tratantes. Este punto se torna una coordenada precisa en la cual la sobre presencia del analista podría tornarse amenazante. También advierte el malestar que presenta con el objeto voz y con ello orienta su maniobrar: "este punto me ha orientado a ser soso, a la manera en que Miller se refiere en "Cosas de familia", en el sentido de no demandar nada y más precisamente hacer un uso discreto del teléfono, en efecto, casi no hablamos por teléfono, la mayoría de las interacciones son vía mensaje". Claudio invita a pensar en el terreno de la transferencia "las pistas que convienen y que no convienen".

En ambos casos las maniobras trasferenciales con sujetos psicóticos implican movimientos, semblantes, singularizaciones del encuadre, usos del silencio, del teléfono, de los mensajes de texto, entre otros. Usos del analista síntoma que se hace partenaire-sinthoma y que distan del acto analítico entendido desde la interpretación con las palabras y de toda alternancia presencia-ausencia que conlleva el significante en su lógica simbólica. Esta modalidad de presencia discreta, en el caso de Claudio, y sólida, en el caso de José Fernando, permiten la mantención de la transferencia y que el "bajo transferencia" de las psicosis sea un foco central de nuestras reflexiones en especial con los instrumentos del ultimísimo Lacan.

Los casos muestran del anudamiento singular con el que opera el analista en la transferencia y que consuenan con la pregunta de Ravinovich en el argumento "¿Se trata de un desplazamiento de la transferencia al analista sinthome, es decir un analista que se hace parte del anudamiento?" Cómo pensar entonces la presencia del analista en el nudo. JFV puntualiza en su caso "efectos de estabilización los que me doy cuenta que no proceden de la palabra misma, sino de algo que la ex-siste"". En ambos casos hay una modulación del analista que opera con aquellos un real sueltos, no dialectizables, el sujeto supuesto interesarse formulado por Guy Briole: "en este tiempo de la transferencia con el sujeto psicótico, una certeza de saber -la del psicótico- se dirige a un sujeto supuesto interesarse -el analista" [1].

NOTAS

  1. Briole, G. "Clínica continuista, bajo transferencia". Ver: https://congresoamp2018.com/textos/clinica-continuista-transferencia/#sdendnote10sym