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Dar cuenta de la posición de AME
José Fernando Velásquez, 2020

1. La cuestión de la garantía

Entiendo que el trabajo que se pretende actualmente no trata de revalidar el título AME, ni hacer inquisición sobre la forma cómo se ejerce el mismo, sino de provocarlo y hacerlo valer. Es cuestión de su valor de uso y revalidar la responsabilidad que implica.

En la civilización actual los títulos son objetos de una reivindicación generalizada. Los títulos buscan en la vida contemporánea una cierta diferenciación que permite acceso a una identidad que otorga algunos privilegios diferenciados de aquellos a los que otros no tienen acceso; pero finalmente, los títulos tienden a una homogenización, "ojalá todos los estudiantes lleguen al nivel de Maestría o de Doctorado".

Contrario a esto, en el Campo Freudiano no hay el ideal de "llegar a AME", porque como en el análisis, uno se forma "analíticamente" pero bajo una condición que no va en forma de graduación. No es como en la educación, donde se manifiesta el progreso de alguien cambiando de lugar: primaria, secundaria, profesional, maestría y doctorado[1].Las nominaciones dentro de la AMP se fundan en razones analíticas y no personales. Fue algo que percibí a partir de la experiencia de 4 años cuando participaba del Comité Ejecutivo de La NEL, (y éramos responsables de la recomendación de nominaciones como AP al Comité de la AMP). Análisis y control toman un peso indudable en ambas consideraciones.

Tomo la cuestión del AME desde una dimensión significante, como una nominación simbólica que viene del Otro, que no es demandada (como las demás si lo son), y que es una nominación que no produce ningún anudamiento a nivel del parlétre que la recibe. Creo que AME es una nominación que dice más de la AMP, que es la que nombra, que del AP que es el nombrado. Guardando las distancias[2], es como una epifanía, algo que llega de fuera, que sorprende, algo que no responde a ley del Uno y que, de manera singular, cada uno hará de ello, su propia traducción.

Si esta nominación produce anudamiento, lo hace a otro nivel, entre lo que es la formación en la Escuela, entre sus miembros y asociados, la AMP, y las sociedades en las que cada uno existimos. Esta nominación es una interpretación al cuerpo de la comunidad analítica, para inscribirla como dice Miller, en el lazo social.

La Garantía, ha señalado JAM, es una forma con la que el grupo analítico como asociación legal,designa al analista que lo representa. Es una respuesta singular al algoritmo del Amo[3]. Ella elige a algunos, para hacerse representar ante el Otro social. JAM nomina una responsabilidad para el AME: Un AME se supone que es capaz de representar, digámoslo así, lo mejor de lo que puede ofrecerse como formación en la Escuela[4]. Si se habla como AME a nombre de la Escuela, se hace, no desde un saber acartonado, epistémico; sino que se hace desde lo singular de cada experiencia analítica.

El título de AME, no representa al sujeto. Esto lo conocemos a partir de la enseñanza misma que arroja una experiencia analítica: nada de los índices sociales, ni siquiera el nombre propio, dicen lo que soy, incluida la nominación AME. Lo que arroja la experiencia analítica es que lo único que nos representa de manera válida, es nuestro síntoma, en singular, que nos separa de cualquier enunciación válida "para todos". El síntoma, como nombre propio, es lo que da nuestra nominación, aunque sea ella, una nominación reservada.

No hay estándar para el AME. No hay ideal; no es una identificación y mucho menos una identidad. Por ello, no podemos suponer que mientras más AME haya en una Sede de Escuela, o en la Escuela misma, las cosas irán mejor. Tampoco creo que cada AME hace esfuerzos sostenidos para "realizar el título" de AME. Más bien, está a merced del encuentro previamente no calculable, es decir, contingente. Entonces una consecuencia política de estas nominaciones, es la diversidad de formas como cada AME asume la posición de Analista Practicante, la transmisión, y los vínculos con la extensión del psicoanálisis en la ciudad. Entonces, es cuestión del valor de uso que esta nominación implica, donde se anudan, un deseo, el de AP que es nominado AME, y la función de formación del analista en la sociedad en que está inscrito. Hay 4 AME en la Sede Medellín, cada uno se orienta por sus propias formas de interpretar su nominación. A cada uno lo toca de una manera diferente, y no hay una respuesta común; cada uno hace a su manera, por hacer existir el psicoanálisis en la Sede y en la ciudad.

2. La Escuela y el ejercicio como AME. Desde el rasgo.

La respuesta del psicoanálisis a la época, es apuntar al analizante en formación en la experiencia de Escuela, es decir con otros. Lo que se vive al interior de la Escuela en su estructura privilegia la tensión que surge de la manera como se asume lo singular y lo colectivo. La experiencia analítica de orientación lacaniana enseña la conveniencia en mantener la singularidad por encima del "nosotros"; la irreductible soledad/singularidad de cada uno al enfrentar su imposibilidad. Si fui nombrado AME, el ejercicio que hago del título es con mi rasgo, con mi singularidad, con mi síntoma. Esta singularidad está presente en cómo ejerzo el psicoanálisis en su acto, y en cierta sociabilidad de la transferencia de trabajo; es decir, en el trabajo hacia la Escuela en cuanto a la formación con otros, y hacia la ciudad y la difusión del psicoanálisis.

La Escuela en sus diferentes actividades de intensión o de proyección a la ciudad, demanda participación en debates epistémicos, conferencias, actividades en instituciones, escritos de difusión: Asumir la elaboración es una oportunidad para forzar una innovación en la manera como se entienden, se comprenden y, sobre todo, como se transmiten los conceptos. Es un ejercicio de formación, saber "hacer pasar algo". No sin "lo otro", sin el otro femenino, ese que nos adelanta, ese que está fuera y que nos ilumina el camino. En lo personal aprecio bastante la literatura, el cine, el teatro, la historia de las religiones, la filosofía, la clínica psiquiátrica clásica, ciertas formas de abordaje de problemas sociales en los que estamos inmersos, y en ocasiones, logro reconocer en esas disciplinas, algo de lo que el psicoanálisis enseña o algo nuevo que enriquece y nutre la condición de analizante; entonces me sirvo de ellas en un ejercicio de asimilación y luego de traspaso.

El trabajo de la Escuela respecto a la formación de analistas, conducir análisis, controles y seminarios de formación, es algo que va de suyo. Durante los años anteriores, para cada uno de los trabajos de los Enapol, los Congresos de la AMP y las jornadas de la NEL, me he creado formas de trabajo con otros, de acuerdo al tema, actividades inscritas en la Escuela: Casos clínicos y asuntos de familia, Boletín Pasiones sociales, El Cine y nuestras madres, el libro Clínica borromea en las psicosis ordinarias, Seminario sobre los sueños.

Reconozco ahora que lo analítico se opone a la acción descontrolada, heroica, y por ello hay también en mí ahora una contención al actuar, una manera de usar el rasgo sintomático. Hacer de semblante también es permanecer en ciertos momentos, inmóvil convenientemente, en su lugar, o responder con un simple gesto, mientras el significante se desplaza. Esto lo constato permanentemente en la planeación, participación y ejecución de actividades del Instituto y de la Escuela.

Cada vez tengo más controlados que acuden de manera reiterada, y en ellos puede constatarse la insistencia de su propia pregunta sobre un límite singular en el acto clínico. La experiencia del control me enseña sobre un saber a advenir en medio de aquello en lo que el analista se percibe atrapado. Ubicar cómo se manifiesta lo real en un caso, será lo que relanzará la transferencia.

Como Mas Uno y como cartelizante ha sido posible un maniobrar con lo fortuito para que el navío que lleva un producto nuevo, inédito para uno como participante, llegue al buen puerto de la Escuela.

NOTAS

  1. Jacques-Alain Miller: Cosas de finura en psicoanálisis VII.
  2. Porque no viene de lo real.
  3. Miller, Jacques-Alain. Algunas palabras sobre el control. Gran Conversación de la Escuela Una. Extractos de la intervención de París, 18/04/2014. Descargable en: http://nel-medellin.org/algunas-palabras-sobre-el-control-jacques-alain-miller/
  4. Miller, Jacques-Alain. Algunas palabras sobre el control. Gran Conversación de la Escuela Una. Extractos de la intervención de París, 18/04/2014. Descargable en: http://nel-medellin.org/algunas-palabras-sobre-el-control-jacques-alain-miller/